domingo, 18 de agosto de 2013

Agile Open Educación 2013 y los dos pies



Dejando de lado una leve desprolijidad con la comida, que los concurrentes no creo que hayan notado, todo salió de maravillas. Hubo un buen porcentaje de asistencia, hubieron muchas y variadas sesiones. Incluso yo, que soy bastante quejica, no me puedo quejar.

Design Thinking

Convocada por Ezequiel Kahan. trató de un método de análisis.
Me resultó interesante la etapa de ponerse en el lugar del otro, que es algo que siempre he considerado útil y beneficioso.

No regalamos caballos de Troya

Me quedó desligado la segunda del título "No regalamos caballos de Troya", en el sentido que según relaté, muchos han rechazado mis ofrecimientos de capacitación quizás por una cierta desconfianza, en el sentido de "y despues me vas a pedir que...", cosa que no había. El dato útil que me llevé es que los centro culturales suelen estar ávidos de actividades gratuitas y no son tan burocráticos como las escuelas.


Experiencias de enseñanza de seguridad

Me olvidé de mencionar que había llevado juegos, lo que quizás influyó en que no hubiera suficiente asistencia como para jugarlos. Para mi pesar, las personas asistentes no tenían experiencia, venían a ver.

En ambas sesiones quedé en una situación un tanto incómoda, pues aunque aclaré en ambos casos "compartir experiencias", como que quedé de expositor.

Enseñando a programar


Convocadas por Lucas Videla y Mariano Tugnarelli, fue lo que más me gustó del evento. Me llevo a Alice, que es como scratch pero mucho más divertido  y tambien el método de hacer los algoritmos a mano con cosas. Al escribir esto recuerdo que hace mucho tiempo intenté hacerlo en Algoritmos I, pero no le aposté lo suficiente, además en mi posición de colaborador ad honorem, no podía afectar el centro de gravedad de la cátedra.

Los dos pies

Incluso yo, que soy bastante quejica, no me puedo quejar. Aún así, me voy a sacar las ganas de quejarme.

En el Open Space hay un regla, la de "los dos pies", que se suele explicar como  "si no estás aprendiendo o contribuyendo en una sesión, se requiere que te levantes y que te dirijas hacia otra sesión en desarrollo, donde sientas que eres más útil y te sientas más inspirado"

A mi no me gusta esa definición, no es un mero derecho del asistente, pues no lo necesita, ni en un agile open ni en ninguna otra ocasión.

Para mi esta regla es más una protección para el convocante o expositor si lo hubiera y para el resto de los participantes de la sesión. Estamos acostumbrados a la idea de que si alguien se levanta y se vá es una agresión.

La reformularía así: "No te quedés por compromiso en un sesión en que no estás aportando ni recibiendo, tampoco pretendas que nadie lo haga. Intentá adaptar  la sesión y no te ofendas si alguien lo hace"


Lo que me molesta es que más que un derecho se ha convertido en una obligación moral, que no sólo está presente en un Open Space si no en muchas otras actividades. Si no te gusta, andate. Es la completa enajenación de tu actividad. Sos un recurso y como tal, no sos dueño de tu producto. Ahora bien, no te comportes como un recurso pues sos una persona, manifestalo ejerciendo tu derecho a irte. No transformes la realidad que no te gusta, cambiala por otra, en otro lado, sin indemnización, sin problemas, en el cielo.


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